Antes de empezar a disfrutar de los encantos de la ciudad, tienes que llegar allí. Liverpool es uno de los principales centros urbanos de Inglaterra, por tanto, está muy bien conectada. La estación de ferrocarril de Liverpool Lime Street tiene enlaces con prácticamente todos los rincones del Reino Unido, así que, ya vengas de la cercana Mánchester o viajes desde Escocia, Gales, Londres o las Midlands, en tren llegarás justo al centro de la ciudad. Igualmente, coge un autocar hacia Liverpool y ahorrarás dinero en tu visita. Hay varios servicios nacionales que viajan a Liverpool desde otras partes del Reino Unido, con precios desde unos 6 euros. ¿Visitas desde el extranjero? Vuela al aeropuerto de Liverpool-John Lennon y coge el tren hacia Liverpool Lime Street, o llega al centro en taxi. Si estás planeando conducir a Liverpool, toma la autopista M62. Reserva un hotel con aparcamiento para hacer tu estancia aún más cómoda y fácil.