16 julio 2026
6 minutos
Salir a comer en Roma es todo un ritual para disfrutar en familia o con amigos. ¿Y cómo saber dónde comer en Roma y acertar? Elige los restaurantes favoritos de los lugareños.
16 julio 2026
6 minutos
¿No sabes qué y dónde comer en Roma? Seguramente te resulte difícil elegir entre la vasta cantidad de trattorias situadas en coquetas callejuelas, con recetas transmitidas a través de generaciones, y restaurantes elegantes que ofrecen platos genuinamente romanos preparados con ingredientes frescos de temporada. No obstante, lamentablemente, también hay muchos establecimientos especializados en servir a turistas donde los ingredientes no son ni frescos, ni de temporada, ¡ni siquiera los platos son romanos! Esta guía te ayudará a conocer la Ciudad Eterna a través de sus sabores sublimes, esquivando desaciertos y comiendo como un auténtico local especialidades romanas en barrios y restaurantes recomendados.
Es conveniente saber algunos detalles sobre horarios y etiqueta para comer en Roma y desenvolverte con soltura. Si tienes en cuenta estas costumbres locales, podrás moverte con confianza por este laberinto gastronómico, y es muy posible que acabes en la azotea del Gigi Rigolatto Roma, donde podrás disfrutar de la cocina tradicional romana en versión moderna.
A los romanos les basta con tomarse un café rápido (un cappuccino o un espresso) y un maritozzo (un bollo de naranja, vainilla y miel relleno de nata montada) en la barra de su bar de siempre.
La comida a menudo también se despacha rápido. Si no tienen tiempo para sentarse a disfrutar de una comida completa alrededor de las 13:00, los romanos suelen elegir comida callejera rápida, como una porción de pizza o un supplì (pequeñas albóndigas crujientes de arroz rellenas de queso y tomate).
Los romanos cenan más o menos a la misma hora que los españoles aunque, al tratarse de la comida principal, puede ser más contundente. La carta puede resultar un poco compleja, y encontrarás secciones de antipasti (entrantes), primi (primeros platos, normalmente, pasta) y secondi (segundos, generalmente un plato de carne), acompañados de contorni (guarniciones) de verduras de temporada; para acabar, los dolci (postres). Aunque no hay que seguir esto al pie de la letra; puedes pedir un par de entrantes para compartir y elegir un primer o un segundo plato. Si tomas postre, suele ir acompañado de un café espresso bien cargado o de un digestivo local como el limoncello; este último suele ser cortesía de la casa.
Información útil: el aperitivi se tomaba antiguamente por la tarde después de trabajar y se componía de bebidas y tentempiés como preámbulo a una buena cena. Hoy en día, la hora del aperitivo ha crecido en tamaño y popularidad, y se ha convertido en una cena bufé (apericena), haciendo que muchos romanos, sobre todo los jóvenes, se salten la cena por completo.
📍 Gigi Rigolatto Roma se encuentra en el fabuloso y céntrico hotel de 5 estrellas Orient Express La Minerva, ubicado junto al Panteón, la Fontana di Trevi y la Plaza de España.
Recuerda estos consejos expertos sobre cómo y dónde comer en Roma, y evitarás sorpresas desagradables.
Información útil: no pidas una bolsita para las sobras, eso no se lleva en Roma.
📍 Settimo se encuentra en el Sofitel Roma Villa Borghese, un hotel boutique de 5 estrellas de diseño clásico junto a los parques de Villa Borghese y Villa Medici.
¿No tienes claro dónde comer en Roma? Aquí tienes una guía rápida de los distintos tipos de establecimientos donde sirven comida en la ciudad:
Roma cuenta con sus propias especialidades gastronómicas regionales, marcadas por la historia, la cultura y, por supuesto, sus cultivos de proximidad. No te sorprendas si descubres nuevos platos en tu aventura culinaria en los muchos lugares donde comer en Roma.
La bruschetta es un entrante clásico romano de pan untado con ajo y cubierto con tomates. Se cree que el origen de este plato se remonta al siglo XV, cuando los agricultores mojaban el pan en su propio aceite de oliva para darle más sabor. Visita Pane e Salame, entre la Via del Corso y la Fontana de Trevi, y prueba una de las mejores bruschette de la ciudad.
Este entrante que gusta tanto es una sencilla alcachofa frita en aceite de oliva, y se ha transmitido directamente desde la histórica comunidad judía de Roma. Prácticamente todos los restaurantes de la Via del Portico d'Ottavia en el Barrio Judío lo incluyen en la carta; BaGhetto siempre es todo un acierto.
Las flores de zucchini (calabacín) aparecen en las cartas de Roma preparadas de distintas maneras: fritas en tempura como entrante o como guarnición del segundo plato, en cuyo caso están rellenas de mozzarella. Su empleo en la cocina data de la época de la antigua Roma. Después de un día explorando el Vaticano, pasea hasta la Osteria Ragno d'Oro y prueba este y otros clásicos romanos.
El plato de pasta romano por excelencia se sirve con queso pecorino rallado y pimienta negra; su sencillez sublime nació de la tradición de la cucina povera (cocina campesina) que iniciaron los pastores nómadas. Si te preguntas dónde comer esta especialidad en Roma, la Hostaria Farnese, en una callejuela de la famosa plaza del Campo de' Fiori, sirve raciones generosas de cacio e pepe y otros platos de pasta.
Información útil: entre los favoritos romanos también se incluyen la pasta alla gricia (con pecorino, pimienta negra y guanciale) y alla amatriciana (con pecorino, tomate, guanciale y chiles), ¡pero nunca con salsa boloñesa!
Puede que la pizza tenga sus orígenes en Nápoles, pero la versión romana es finísima, crujiente y se cocina en un horno de leña; un clásico es la Capricciosa, con prosciutto, champiñones, aceitunas, alcachofas y tomates. Pinsa e Ciccia está un poco apartado, pero merece la pena el desvío por su ambiente tradicional y su deliciosa pinsa.
Información útil: pizza al taglio es una pizza que se vende por porciones o al peso, normalmente en locales de comida para llevar o en puestos callejeros. Es una opción muy popular para almorzar entre los atareados romanos y también el tentempié perfecto si viajas con niños.
Aunque son varias las regiones italianas que se atribuyen este plato como suyo, se cree que esta interpretación romana del suculento saltimbocca del siglo XIX, con ternera envuelta en prosciutto, aderezada con salvia y salteada rápidamente en vino blanco, es la versión original. Sin duda, sigue la tradición local de utilizar unos pocos ingredientes de calidad para crear un sabor espectacular. Un favorito entre los políticos debido a su proximidad al Palazzo Montecitorio, Da Gino al Parlamento ofrece un saltimbocca delicioso en un comedor alegre y colorido.
La porchetta, un asado de cerdo deshuesado sazonado con hierbas, envuelto en su propia corteza y cocinado a fuego lento sobre leña, tiene su origen en la campiña que rodea Roma. Hoy en día es una de las comidas callejeras más apreciadas de la ciudad, que se corta en trozos y se sirve entre rebanadas de pizza bianca. Al igual que la pinsa, encontrarás numerosos puestos y tiendas donde comer porchetta en Roma; uno de los establecimientos más aclamados por su calidad y su sabor es La Vita è Un Mozzico, cerca de la Piazza del Popolo.
El postre para llevar perfecto y un capricho asequible, en Roma encontrarás helados prácticamente en cualquier esquina. Los sabores abarcan desde la tradicional stracciatella (con virutas de chocolate) o pistacho a otros de temporada, como limón y frambuesa. Torcè, una pequeña y sencilla heladería cerca de Aventine Hill y el Circus Maximus, ofrece una carta con deliciosas bolas de helado fresco que cambia constantemente, incluyendo opciones sin lácteos y veganas.
Si te preguntas dónde comer en Roma, elegir bien el barrio según el momento del día puede marcar la diferencia:
Depende del establecimiento que elijas. Si tienes un presupuesto ajustado, compra porciones de pizza en puestos callejeros o ve a las trattorias y osterias de barrios como Cipro o Parioli, zonas donde suelen comer los locales. En estos barrios, una comida completa para dos personas te costará unos 90 €. Si prefieres los restaurantes de alta cocina, prepárate para pagar más de 110 €, más el coste adicional del maridaje de vinos.
En Roma, comer con niños es fácil gracias a sus trattorias y pizzerías familiares. Zonas como Trastevere o Monti ofrecen un ambiente relajado, platos sencillos como pasta o pizza y un servicio rápido.