7 abril 2026
6 minutos
Lejos de los famosos lugares de interés del centro de Roma, la auténtica vida local transcurre en el bohemio barrio del Trastevere, en una maraña de callejuelas y plazas animadas.
7 abril 2026
6 minutos
Situado en la orilla oeste del río Tíber, el Trastevere de Roma es uno de los barrios con más ambiente de la ciudad, conocido por su arquitectura antigua, su animada vida callejera y su próspera escena gastronómica. Hogar de artistas y artesanos desde hace mucho tiempo, este distrito cuenta con un encanto bohemio especial que lo distingue del resto de la ciudad.
El laberinto de calles empedradas, bordeadas de edificios de tonos ocres y fachadas cubiertas de hiedra, crea un telón de fondo para la vida cotidiana de lo más fotogénico. Durante el día, te esperan grandes palacios descoloridos, iglesias ornamentadas con frescos y plazas evocadoras. Al atardecer, la zona cobra vida con bares bulliciosos, que también toman la calle, y acogedoras trattorias, que sirven recetas romanas centenarias.
La colina del Gianicolo domina el barrio con sus vistas impresionantes de la ciudad. Este tranquilo parque parece un mundo diferente de los lugares turísticos del centro de la ciudad.
El Trastevere, uno de los vecindarios más antiguos de Roma, tiene una rica historia que se remonta a la antigüedad. Su nombre significa «más allá del Tíber» (del latín trans Tiberim), por su ubicación al otro lado del río, fuera de los límites de la antigua Roma. Debido a su proximidad al río y a las rutas comerciales, la zona se convirtió en hogar de marineros, pescadores e inmigrantes de clase trabajadora, incluidas las comunidades judía y siria.
Durante la época imperial, el Trastevere de Roma ganó importancia cuando romanos de alto poder adquisitivo como Julio César construyeron villas de lujo en la zona. Muchas de las iglesias y calles estrechas y sinuosas del barrio se añadieron durante la época medieval. En el Renacimiento, el Trastevere vio surgir palacios construidos por familias romanas adineradas, con fachadas ornamentadas, ventanas en arco y patios, muchos de los cuales siguen en pie hoy en día.
El Trastevere de Roma alberga algunos de los monumentos históricos más impresionantes de la ciudad. Si bien es mejor visitar la Ciudad Eterna siguiendo un itinerario para no perderte nada, también es recomendable tomarte tu tiempo para explorar los rincones ocultos y descubrir los innumerables tesoros que muestran el pasado histórico de esta zona en particular.
«Me encanta Roma porque puedes pasear y encontrar algo interesante en cada esquina. Se puede oler la historia». Jonathan Agnew, locutor
Se cree que la Basílica de Santa María en Trastevere, en la plaza principal de la barriada, es la iglesia más antigua de Roma dedicada a la Virgen María. Se construyó a principios del siglo III, pero el campanario románico y el mosaico dorado se añadieron durante las renovaciones del siglo XII. El lujoso interior cuenta con 22 columnas romanas y elaborados frescos que representan la vida de la Virgen María.
Dato curioso: cuenta la leyenda que, la noche del nacimiento de Cristo, brotó un manantial de aceite del suelo en el lugar donde se encuentra la iglesia, lo que se interpretó como un signo divino e inspiró la construcción de la basílica.
Consejo: la basílica se encuentra a 10 minutos a pie de la estación de Trastevere o a un corto trayecto en tranvía con la línea 8. Visítala temprano para evitar las aglomeraciones.
Esta impresionante villa renacentista del siglo XVI fue encargada por el banquero toscano Agostino Chigi para celebrar fastuosos banquetes para artistas, poetas, cardenales, príncipes y políticos de la época, incluido el propio papa. El interior está adornado con exquisitos frescos, entre los que se encuentran Cupido y Psique, de Rafael, y una panorámica de la Roma del siglo XVI, de Peruzzi, que crea una perspectiva ilusoria de una columnata.
Consejo: la villa se encuentra a pocos pasos al sur de Ponte Sisto. También se puede llegar en autobús con la línea H (parada: Piazza Belli). Después de visitar la villa, no dejes de explorar los tranquilos jardines.
Diseñado por Ferdinando Fuga en un grandioso estilo versallesco, este palacio del siglo XVI fue en su día el hogar de la reina Cristina de Suecia. En su interior, la Galleria Corsini alberga parte de la colección nacional de arte de Italia, con obras maestras del Renacimiento como San Juan Bautista de Caravaggio, Salomé con la cabeza de San Juan Bautista de Guido Reni y el tríptico de Fra Angelico.
Consejo: la entrada incluye el acceso a la colección nacional de arte del Palazzo Barberini. La entrada es gratuita el primer domingo de cada mes.
El arquitecto Giovanni Fontana terminó esta magnífica fuente barroca en 1610. Se construyó para conmemorar el acueducto Aqua Paola, que abastecía de agua a la ciudad. La fuente presenta una gran fachada adornada con columnas corintias y esculturas muy trabajadas. Desde su posición en la colina Gianicolo, ofrece una de las mejores vistas panorámicas de la ciudad.
Dato curioso: la fuente aparece en la escena inicial de la película de 2013 ganadora del Óscar La gran belleza, de Paolo Sorrentino.
Consejo: explora el cercano Parco del Gianicolo, donde encontrarás un jardín botánico y un monumento a Giuseppe Garibaldi, que defendió Roma de las tropas francesas en 1849.
Este pintoresco puente renacentista conecta el Trastevere de Roma con el centro histórico de la ciudad a través del Tíber. Construido en 1473 por el papa Sixto IV, cuenta con elegantes arcos y una pasarela peatonal, y ofrece unas vistas impresionantes del río y la arquitectura circundante. Por las tardes, el puente se llena de estudiantes, músicos y artistas callejeros.
El verdadero encanto del Trastevere de Roma reside en sus rincones más tranquilos y recónditos. Pasea por las callejuelas y descubre jardines secretos, talleres artesanales y locales frecuentados por los romanos, para disfrutar de una experiencia más íntima de Roma.
Antiguamente era un terreno privado del Palazzo Corsini, pero ahora este jardín de 12 hectáreas en el Parco del Gianicolo ofrece un refugio sereno entre las estrechas calles del Trastevere. Gestionado por La Sapienza (la Universidad de Roma), alberga más de 3000 especies de plantas, entre las que se incluyen bosques de bambú, un invernadero de plantas tropicales, un jardín medicinal inspirado en los monjes y un jardín japonés con bonitas cascadas y senderos de grava, perfecto para dar un tranquilo paseo.
Consejo: toma el autobús de la línea 23 o 280 hasta Ponte Sisto o el tranvía de la línea 8 hasta Piazza G Belli. Se ofrecen visitas guiadas, talleres y paseos por la naturaleza.
Escondida en la colina del Gianicolo, esta iglesia del siglo XV es famosa por su Tempietto, un pequeño templo de proporciones perfectas diseñado por Bramante, que marca el lugar de la crucifixión de San Pedro. Fue encargada por los Reyes Católicos, propietarios de la iglesia desde 1481 hasta 1500. En su interior se encuentran obras de destacados maestros de los siglos XVI y XVII.
Para sumergirte en la vida local, dirígete al sur desde la Piazza di Santa Maria hasta el mercado de la Piazza di San Cosimato. El mercado lleva abierto desde el año 900 y muchos de los vendedores actuales son descendientes de los originales. Es el lugar ideal para degustar productos locales; no dudes en pedir recomendaciones en los puestos.
En ninguna visita al Trastevere de Roma puede faltar disfrutar de sus delicias culinarias. El vecindario está repleto de trattorias, cafeterías de moda perfectas para tomar un aperitivo y heladerías que ofrecen deliciosos sabores.
Para disfrutar de una comida auténtica, esta trattoria escondida ofrece platos clásicos de la ciudad como carbonara, cacio e pepe o amatriciana. Los ingredientes son frescos y el ambiente es típicamente romano.
Consejo: llega temprano o prepárate para hacer cola, ya que esta trattoria es una de las favoritas de los lugareños.
Para los paladares más golosos, Fior di Luna ofrece uno de los mejores helados de Roma. El helado orgánico, producido en pequeñas cantidades, se prepara con ingredientes frescos y de alta calidad, con una gran variedad de sabores de temporada.
Consejo: no te pierdas el helado de pistacho, elaborado con pistachos sicilianos.
El barrio del Trastevere de Roma ofrece algunas de las mejores tiendas de la ciudad, con una gran variedad de artículos únicos que reflejan su tradición artesanal.
Carlo Cecchini vende artículos tradicionales de cuero, mientras que Pandora della Malva ofrece joyas artesanales hechas a medida. Los domingos, es posible que encuentres alguna ganga en el mercadillo de Porta Portese, pero ten cuidado con los carteristas. Antica Caciara Trasteverina lleva más de un siglo vendiendo queso, desde pecorino recién hecho hasta ricota cremosa. ¿Por qué no comprar pan para hacer un pícnic junto al cercano Tíber?
Se puede llegar fácilmente al Trastevere a pie desde el centro de Roma, donde el Mercure Roma Centro Coliseo y el Sofitel Roma Villa Borghese son la base ideal para explorar la ciudad. También puedes tomar el tranvía 8 desde Largo di Torre Argentina, que recorre Viale di Trastevere y termina en Villa Doria Pamphilj. El tranvía 3 llega hasta el extremo sur de Viale di Trastevere. Si vienes desde la estación de Termini, el autobús H te llevará directamente a Viale di Trastevere, mientras que el autobús 780 sale de Piazza Venezia.
Desde sus bulliciosos restaurantes y pintorescas cafeterías hasta sus hermosas iglesias y grandiosos palacios, merece la pena explorar el Trastevere de Roma. La zona muestra una faceta completamente diferente de la ciudad y ofrece la oportunidad de sumergirse en la vida local más auténtica.
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