Perpiñán
Mientras que el mapa coloca Perpiñán firmemente en Francia, sus señales de calle, acentos y la arquitectura de terracota revelan una ciudad formada por más de una identidad. Aquí, la elegancia de una capital de provincia francesa se encuentra con el espíritu ardiente de la cultura catalana.
Durante siglos, Perpiñán perteneció tanto a Cataluña como a Francia. En los siglos XIII y XIV sirvió como capital del Reino de Mallorca, cuyos gobernantes construyeron el Palais des Rois de Majorque, que todavía domina la ciudad. El dominio español duró hasta 1659, y las huellas de ese pasado permanecen visibles hoy en banderas catalanas, iglesias góticas de ladrillo y mercados animados.
Incluso la estación de tren lleva una leyenda. En 1963, mientras esperaba un tren, Salvador Dalí proclamó Perpiñán el "centro del universo". Exagerada o no, la frase captura el carácter de la ciudad: un punto de encuentro entre montañas y mar, Francia y España.