Luxemburgo
La ciudad de Luxemburgo se asienta sobre una meseta de arenisca tallada por los profundos valles de Alzette y Pétrusse. El resultado es una ciudad tridimensional de puentes, senderos boscosos y escaleras empinadas, donde la tierra cae en valles verdes antes de levantarse nuevamente en el otro lado.
Esa geografía lo moldeó todo: formidables fortificaciones medievales, túneles tallados en la roca debajo de las calles y barrios definidos por su posición por encima o dentro de las gargantas.
Lo que a menudo sorprende a los visitantes es lo internacional que se siente la ciudad. Con cerca de la mitad de la población nacida en el extranjero, Luxemburgo tiene un carácter cosmopolita que se muestra en su comida, idiomas y ritmo diario.