15 octubre 2026
3 minutos
Los hoteles están poniendo en marcha medidas concretas en materia de agua, energía, residuos y abastecimiento. En esta guía se analizan algunas de ellas.
15 octubre 2026
3 minutos
El consumo y la producción responsables son uno de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas. En el sector hotelero, esto puede traducirse en prácticas concretas relacionadas con el agua, la energía, los residuos y el abastecimiento. Elegir un hotel que diseñe la experiencia del huésped en torno al bienestar, el respeto por los recursos y el entorno local es un excelente punto de partida.
Viajar significa descubrir un lugar, una cultura, una historia. Las actividades hoteleras consumen recursos como el agua y la energía, y generan residuos. El consumo responsable en el sector hotelero puede consistir en gestionar estos recursos de otra manera, sin por ello tener que sacrificar la comodidad ni el placer de la estancia.
En la práctica, esto significa una mejor gestión de los recursos, por ejemplo, reduciendo los residuos u optimizando el consumo de agua y energía. También significa reconsiderar la restauración centrándose en los productos locales. Estas prácticas pueden contribuir a que cambie la forma en que los hoteles gestionan los recursos.
Los hoteles están en el centro mismo de la experiencia del viaje. Acogen, alimentan y alojan a millones de personas cada día, lo que les brinda la oportunidad de tomar medidas en ámbitos como el consumo energético, la gestión del agua, los residuos y el abastecimiento de alimentos.
Cada vez son más los establecimientos que están pasando a la acción, implementando medidas de eficiencia energética, prácticas de gestión del agua y menús elaborados con ingredientes de temporada. Estas iniciativas ilustran algunas de las formas en que los hoteles están modificando determinadas prácticas operativas.
En el sector hotelero existen programas de certificación que pueden ayudarle a determinar si un hotel cumple con unos estándares medioambientales definidos. El sello Green Key (Llave Verde) es un programa de certificación independiente que evalúa a los hoteles según criterios medioambientales definidos e incluye un seguimiento periódico.
Prestar atención a las prácticas específicas de los hoteles cuando se viaja no tiene por qué ser una limitación. Además, puede ser una forma de disfrutar de una experiencia más auténtica y de mayor inmersión cultural.
El agua y la energía son recursos valiosos. Si le preocupa el consumo de agua y energía, busque hoteles que describan las medidas concretas que han puesto en marcha. Hoy en día, cada vez más establecimientos se replantean su gestión para evitar el despilfarro, sin renunciar al confort.
Seguro que ya ha visto esas tarjetas en las habitaciones que le sugieren reutilizar las toallas y las sábanas. Es un gesto sencillo, pero que puede reducir considerablemente el consumo de agua y detergente. Algunos hoteles ajustan automáticamente la temperatura de las habitaciones en función de la ocupación.
En el Fairmont Le Montreux Palace, lujosa dirección a orillas del lago Lemán, un innovador sistema de aire acondicionado utiliza el agua del lago para enfriar las habitaciones antes de volver a liberarla. El resultado: el sistema reduce el consumo eléctrico destinado a la climatización.*
La iluminación también está optimizada: bombillas LED, sensores de movimiento en los pasillos, equipos de bajo consumo... Iniciativas que ayudan a limitar el consumo excesivo, sin que usted tenga que preocuparse por ello.
En el sector de la hostelería se produce un desperdicio de comida. Para evitarlo, algunos establecimientos trabajan con Too Good To Go, una aplicación que permite vender la comida no consumida a precios muy bajos. Es el caso del Hotel Mercure Marseille Canebière Vieux-Port, que vende los desayunos bufé sobrantes a través de la plataforma a un precio reducido.
En el Mercure Bordeaux Centre Gare Atlantic, los residuos orgánicos del restaurante Saint-Jean se recogen y transforman en biocombustibles y abono orgánico para los agricultores locales.
En el Sofitel Le Scribe Paris Opéra se están eliminando progresivamente determinados artículos de plástico de un solo uso, mientras que el Sofitel Paris le Faubourg ofrece agua microfiltrada, embotellada en botellas de cristal en sus propias instalaciones.** Los artículos de aseo de un solo uso están siendo sustituidos por dispensadores rellenables. Estos cambios se inscriben en una voluntad compartida de consumo más responsable por parte de los distintos agentes del sector turístico.
La gastronomía es una parte fundamental del descubrimiento de un destino. Cuando esté verificada, busque información específica sobre el origen de los ingredientes, los productores o las certificaciones.
Cambiar sus hábitos de viaje no significa cambiarlo todo. Simplemente significa elegir opciones en función de las prácticas o certificaciones concretas que le interesen.
Viajar no es solo desplazarse. También es sumergirse en un lugar, comprender su ritmo, sus tradiciones y sus sabores. Dedicar más tiempo a conocer la cultura local puede permitirle comprenderla mejor y vivir experiencias más memorables.
Los transportes, por ejemplo, no son solo un medio para ir de una ciudad a otra. Forman parte del viaje. Un viaje en tren, en bicicleta o en barco ofrece una nueva perspectiva del paisaje. Menos velocidad, más descubrimiento.
La autenticidad también viene en forma de encuentros. En lugar de marcar una lista de tiendas que visitar, ¿por qué no participar en talleres dirigidos por artesanos locales? Intercambiar ideas con los productores, comprender su saber hacer, degustar especialidades directamente en su lugar de producción... son experiencias que transforman una simple actividad en un recuerdo para toda la vida.
Elegir un hotel que describa las medidas concretas que ha adoptado puede suponer disfrutar de un entorno más agradable. Muchos establecimientos ofrecen zonas de relajación en armonía con su entorno, o añaden un poco de verde a la ciudad. Aproveche los exuberantes jardines o las terrazas verdes para recargar las pilas y disfrutar de una burbuja de calma.
En Polonia, el hotel Mercure Katowice Centrum combina lo útil con lo placentero: una fachada verde de 18 metros de altura que mejora el aislamiento del edificio, enfría de forma natural el aire del interior e insufla una atmósfera verde al centro de la ciudad.
El confort y las prácticas medioambientales específicas pueden coexistir en la experiencia hotelera. Descubra el bienestar, como los tratamientos de spa inspirados en la naturaleza, y disfrute de los materiales naturales y de una iluminación suave y relajante en su habitación de hotel. ¿Qué más se puede pedir?
Los hoteles están introduciendo prácticas específicas en ámbitos como la energía, los materiales, el abastecimiento y los residuos. Cuando procede, estas prácticas pueden estar respaldadas por certificaciones independientes o por información a nivel del establecimiento, para que pueda seleccionar las opciones que mejor se adapten a lo que más le importa.
* Fuente: Fairmont Le Montreux Palace
** Fuente: Sofitel Hotels & Resorts