23 junio 2026
1 minuto
Si bien para el 62% de los ejecutivos* las reuniones siguen siendo una excelente manera de poner en común ideas debatir y sobre todo decidir su eficacia es cada vez más cuestionada. Los equipos de Accor te dan buenos consejos para que tus empleados vuelvan a quererte y asegurar su atención.
23 junio 2026
1 minuto
Reuniones demasiado frecuentes (24 días al año para los ejecutivos) demasiado largas (1 hora y 20 minutos de media) poco interactivas… Hay muchas críticas y su formato reduce a menudo la concentración de los participantes.
La primera palanca de motivación es sin duda satisfacer las necesidades necesidad de reconocimiento inherente a todo ser humano y en consecuencia al de tus compañeros.
Un líder conoce y reconoce las cualidades de sus equipos y las valora. Un simple administrador a menudo sólo señala errores.
En las reuniones no dudes en llamar a tus compañeros por su nombre, incluirlos en la agenda, preguntarles qué temas desean tratar y procurar que las opiniones más relevantes aparezcan en el contenido y en las actas de la reunión.
¡Participación y liderazgo garantizados! !
Todos hemos asistido a reuniones soporíferas, organizadas después de la pausa del almuerzo o un viernes a última hora de la tarde… Nada peor que animar a los participantes a esperar a que pasen la reunión mirando el reloj.
Para evitar esto es esencial que tu reunión sea animada, incluso entretenida. Después de todo, a nadie le gustan las reuniones demasiado formales. Entonces, no dudes en mostrarte relajado(a) y mejora tus reuniones con un dosis de informalidad, o incluso incluyendo juegos: organizar equipos, lanzar mini-retos en tiempo limitado, contar puntos tras cada buena intervención… Proponer cualquier idea que pueda aportar un lado divertido a tu reunión.
¡Los resultados serán mejores!
Sin embargo si este método no funciona, siempre es posible exigir esta participación. El mensaje puede ser transmitido sin problemas pero aun así debe ser assertivo y muy claro para todos.
Al fin y al cabo, la participación esperada no es otra que la contrapartida del reconocimiento otorgado a los compañeros que has invitado a ayudarte.
Si tus equipos están cansados de reunirse siempre en la misma habitación sin ventanas o en el sótano, ¿por qué no probar un nuevo formato?
La conferencia telefónica que permite por ejemplo estar en una reunión desde casa, o desde tu yate;
La reunión de pie para evitar las siestas y pasar menos tiempo sentado frente al ordenador;
Programas de proyecto compartido como Planner, Slack o Trello que permiten compartir toda la información y limitan el envío de correos electrónicos innecesarios.
De lo contrario, siempre tienes la opción de organizar una reunión informal en torno a un picnic en el parque. ¡Participación garantizada!