Cinco consejos de experto para viajar de manera más responsable

Descubre cinco consejos de viaje imprescindibles que te ayudarán a mejorar tu experiencia y te permitirán conocer a fondo tu destino.

Nuestra manera de viajar está cambiando. A medida que somos más conscientes de nuestro impacto medioambiental, cada vez más buscamos diferentes formas de explorar el mundo. Analizar cómo viajas, dónde te alojas y qué haces una vez allí puede ayudarte a tomar decisiones más informadas sin dejar de disfrutar del placer de viajar. Aquí tienes cinco ideas prácticas.

1. Convierte el viaje en parte de la aventura

Recuerda que el trayecto también puede formar parte de la diversión. Aunque parezca que viajar en avión es la opción por defecto, los medios de transporte alternativos también pueden ofrecer una experiencia de viaje diferente.


Pongamos el tren, por ejemplo. Un estudio realizado por EcoRes SCRL por encargo de Eurostar ha revelado que viajar en el Eurostar de Londres a París, en lugar de tomar un vuelo de corta distancia, reduce las emisiones de gases de efecto invernadero del trayecto en un 97 %.* Y no solo eso, te permite disfrutar de unas vistas impresionantes y de la posibilidad de estirar las piernas con comodidad.


Viajar por Europa en tren es una manera fantástica de ver el continente a un ritmo mucho más pausado, ya que los trenes de alta velocidad te permiten atravesar paisajes impresionantes. En Francia, viajar en el TGV reduce las emisiones de gases de efecto invernadero en un 95 % de media en comparación con el coche y el avión**, mientras que en Alemania, las energías renovables representaban el 71,5 % de la combinación energética ferroviaria de Deutsche Bahn en 2025.*** Para distancias más cortas, considera los trenes de cercanías o alquila coches eléctricos. Ahora, muchas ciudades europeas ofrecen redes de recarga de vehículos eléctricos, facilitando más que nunca poder explorar la costa y áreas rurales, y descubrir playas escondidas y pueblos pintorescos por el camino.


Otra opción de viaje ecorresponsable cada vez más popular son las vacaciones en bicicleta. Países como los Países Bajos, Dinamarca y Francia ofrecen amplias infraestructuras para ciclistas, haciendo posible planificar aventuras de varios días enlazando poblaciones históricas mientras se atraviesan paisajes impresionantes. Imagínate pedaleando por los campos de lavanda de la Provenza al sur de Francia o a lo largo de los senderos costeros de Dinamarca, parando donde quieras para contemplar las vistas o acercarte a un mercado local.


Otros consejos:

  • En las ciudades, en lugar de coches y taxis, opta por moverte en transporte público, bicicleta o a pie. El metro es especialmente eficaz: en Londres, un trayecto en el Tube genera aproximadamente un 80 % menos de emisiones por pasajero que un taxi****, mientras que en París, el Métro emite alrededor de un 97 % menos de gases de efecto invernadero por pasajero/km que un coche en un trayecto corto.***** Además, disfrutarás de una experiencia más inmersiva empapándote de la cultura, la arquitectura y la vida local a un ritmo pausado.
  • Si no tienes más remedio que viajar, piensa en reservar vuelos directos cuando sea posible, ya que el momento del despegue y el aterrizaje es cuando se usa más combustible.

2. Fíjate bien en el lugar donde te alojas

El lugar donde te alojas importa. Busca hoteles que cuenten con certificaciones medioambientales independientes, como Green Key o Green Globe, y comprueba las prácticas y criterios específicos que abarcan dichas certificaciones. Algunos hoteles con prácticas medioambientales verificadas de forma independiente aplican medidas como el uso de energía solar y sistemas energéticos inteligentes, programas de conservación del agua, iniciativas sin plásticos, y sistemas integrales de reciclaje y compostaje. Ahora muchos cuentan con muros verdes, jardines en la azotea donde cultivar hierbas aromáticas para sus restaurantes y sistemas de recogida de aguas pluviales.


Más allá de las medidas medioambientales obvias, examina a fondo las prácticas concretas y los criterios de certificación vigentes. Por ejemplo:

Qué tener en cuenta a la hora de elegir un alojamiento

A la hora de elegir un alojamiento, fíjate en las prácticas y certificaciones que te parezcan importantes. Tanto en rincones remotos o en el centro de ciudades bulliciosas, explora el mundo de forma más consciente con un hotel que comparta esos valores.


En Chiang Mai, vive una estancia única en este entorno montañoso donde la cultura tradicional tailandesa inspira serenidad. En el sofisticado ambiente del Veranda High Resort Chiang Mai - MGallery, la naturaleza está omnipresente y se le rinde homenaje como si fuera el más prestigioso de los huéspedes. Para experimentar de primera mano el saber hacer local, participa en una actividad guiada en una plantación de arroz.


En la capital portuguesa, el Mama Shelter Lisboa es un lugar de diseño ideal para visitar la ciudad de las siete colinas. Haz que tu visita turística sea más inmersiva viajando en tranvía. Al regresar al hotel, relájate con una ducha con productos de aseo sólidos y ecológicos. Déjate llevar por la energía creativa de este establecimiento de 3 estrellas, que ha reutilizado materiales locales para crear espacios únicos y acogedores, desde la planta baja hasta la azotea.


Kioto, con sus 2000 templos y santuarios, llama enseguida a la espiritualidad, una armonía que puedes sentir moviéndote a pie o en transporte público. Regálate un descanso zen en el ibis Styles Kyoto Shijo y combina experiencias y descubrimientos centrados en lo esencial.


Sumérgete en la magia de Marruecos durante una estancia en Marrakech, cerca de los encantadores zocos y de su patrimonio milenario. Alójate en un moderno oasis en el Mövenpick Marrakech, un hotel con certificación ecológica independiente que combina la hospitalidad contemporánea con experiencias típicas de la zona.

3. Conecta con la comunidad

Destinar parte de tu gasto a los comercios locales puede contribuir a impulsar las economías locales y ayudarte a descubrir productos y artesanía únicos. ¿Otra ventaja? Mantiene el dinero circulando dentro de las comunidades y reduce la dependencia en cadenas de suministro mundiales.


Empecemos con la comida. Busca restaurantes que empleen ingredientes de procedencia local y que adapten la carta según la temporada. Puede que descubras una trattoria familiar en Roma que use verduras de su propio huerto o un restaurante en Copenhague que trabaje exclusivamente con agricultores ecológicos de la zona.


A la hora de comprar recuerdos, busca a artesanos que creen productos con materiales locales. Los mercados y las pequeñas tiendas familiares a menudo venden artículos fabricados a mano y recuerdos únicos que apoyan a los artesanos, en vez de a importaciones de producción masiva. En lugar de objetos sin mucho valor que seguramente acaben olvidados o en la basura, puede que encuentres telas marroquíes tejidas a mano, artesanías de madera escandinava o cerámicas griegas de producción local. Estas compras no solo apoyan la artesanía local, también serán valiosos recuerdos de tu viaje.


Participar en visitas guiadas es otra forma estupenda de apoyar las experiencias y los negocios locales. Muchos destinos ofrecen experiencias dirigidas por residentes que aportan conocimientos auténticos y un toque de personalidad, a la vez que garantizan que el turismo beneficie a la comunidad. Ya sea con un recorrido gastronómico en un animado mercado o un paseo guiado por la naturaleza, las experiencias gestionadas a nivel local enriquecen tu viaje y lo hacen más significativo.

4. Adopta el arte de viajar sin prisas: calidad por encima de la cantidad

La filosofía de viajar sin prisas consiste en estrechar aún más los vínculos con lugares y personas. En lugar de ver cinco ciudades en siete días marcando casillas, considera pasar una semana o dos conociendo realmente uno o dos destinos.


Pasar más tiempo en menos lugares puede suponer menos transbordos durante el viaje y más tiempo para explorar cada destino a fondo. Cuando pasas más tiempo en un solo lugar, comienzas a descubrir su ritmo y sus secretos. Tal vez te conviertas en cliente habitual en una cafetería del barrio, aprendas unas frases en el idioma local o descubras lugares únicos que nunca figuran en las guías de viaje.


Viajar sin prisas también te permite adaptarte a las costumbres locales. Olvídate de correr por verlo todo de una vez; puedes disfrutar de una mejor experiencia visitando lugares populares en temporada baja, cuando hay menos aglomeraciones. Quizás descubras que el Louvre en París es pura magia un miércoles por la noche, cuando está abierto hasta las 21:00 h; o que el Park Güell de Barcelona, con los contornos y mosaicos característicos de Gaudí, tiene otra perspectiva al atardecer.


Plantéate alquilar un apartamento para una estancia larga, así podrás comprar en mercados locales, cocinar y vivir más como residente que como turista. Imagínate pasando una semana en un encantador pueblo italiano, donde llegas a conocer al dueño de la cafetería, te unes a una clase de cocina local y exploras la campiña a tu ritmo. O visualízate relajándote en una isla remota en Tailandia, evitando la rapidez de lugares turísticos abarrotados y disfrutando de valiosos intercambios culturales con los residentes. Este enfoque también te puede permitir disponer de más tiempo para disfrutar del destino a un ritmo más pausado.

5. Descubre el destino a través de actividades que te permiten conectar más estrechamente con él

Las experiencias de viaje más memorables suelen ser las relacionadas con el senderismo, el buceo con esnórquel, la observación de aves y las actividades culturales. Respeta las normas del lugar, los principios de «No dejar rastro» y las directrices sobre la fauna silvestre cuando visites parques nacionales y lugares declarados Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.


Asimismo, busca excursiones y actividades que den protagonismo a la protección y educación medioambiental. Por ejemplo:

  • En lugar de un paseo en una lancha de alta velocidad, considera una excursión guiada en kayak que te permita contemplar la fauna en silencio sin perturbar su hábitat.
  • En vez de visitar un campamento de elefantes en Tailandia saturado de gente, encuentra santuarios que antepongan el bienestar animal al ocio.

Elige destinos que ofrezcan experiencias centradas en la cultura local, la conservación o la educación medioambiental. Prueba a unirte a una caminata guiada en busca de alimento en las Tierras Altas de Escocia, participa en un proyecto de restauración de los arrecifes de coral en las Maldivas o ayuda con la vendimia en un viñedo ecológico en Francia. Además, piensa que este tipo de experiencias culturales pueden ofrecer formas significativas de descubrir la vida local. Sal de la rutina y asiste a festivales locales, visita museos en las horas menos concurridas o participa en talleres de artesanía tradicional; obtendrás una perspectiva única de los ritmos locales que es difícil encontrar de otro modo.

Consejo: busca experiencias afines a tus intereses teniendo en cuenta su impacto medioambiental. Con frecuencia, las opciones que mejor se adaptan a tus intereses y al contexto local resultan ser las más auténticas y memorables.

Planificar unas vacaciones más responsables no implica sacrificar la comodidad ni el entusiasmo, al contrario. Viajar en tren cuando sea la mejor opción para tu ruta, elegir un hotel con certificación independiente o pasar más tiempo en menos lugares son formas de crear una experiencia de viaje diferente.

 

* Fuente: Eurostar, 2024

** Fuente: SNCF, 2025

*** Fuente: Deutsche Bahn, 2026

**** Fuente: Ministerio de Medio Ambiente, Alimentación y Asuntos Rurales, 2025

***** Fuente: SNCF, 2024

Ideas de viaje

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